ArmoniaYo empecé con el chat, debe de hacer unos 5 años, y allí era como si entrases en un mundo completamente distinto al que te rodeaba: eras quien y como querias ser, sin tapujos.

Claro que te encontrabas de todo un poco, los listillos, los hackers(eso decían ellos), los desafortunados en el amor, los que se comían el mundo, pero te acostumbrabas a entrar en un canal específico, y en tan solo 2 semanas, ya te era imposible dejar de ir "allí" ni siquiera por un día. Pero está el boss, que todo lo manda y ordena, a ti te pongo @, a ti te la quito, no pongas mayúsculas…vamos, que se cargaron el canal. La gente se esparció uno por cada lado y…apenas ahora sé de ellos, esa gente con quien pasé noches muy divertidas, hablando de todo, explicando penas y algunas alegrías. Me pasé después al messenger, más tranquilo. Allí ya sólo hablaba con quien había añadido a mi lista, y mucho más pacible. De ese messenger, salió la pareja que tengo hoy en día. Él de Sevilla y yo de Barcelona. Dos años de viajes en tren o avión 1 vez al mes, llorando como una madalena, y contando los días que faltaban para el reencuentro. Esos días también pasaron, y ese nick que conquistó mi corazón, lleva viviendo en Barcelona conmigo desde hace año y medio.

La tercera etapa, es la actual: cada uno tiene su blog. El me ha enseñado todo lo que se de ordenadores, truquitos, que si dale aquí o borra allá.

Somos muy felices, pero cuando nos ponemos a hablar de esos viejos tiempos, nos damos cuenta de que eramos almas solitarias en busca de refugio, refugio que encontramos en internet.

Nunca os habeis sentido almas solitarias, diferentes, especiales, distintos?

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