Es un tema que siempre me ha producido una terrible angustia: las personas desaparecidas.

Más angustia me provocan los casos de los niños, que un buen día, sin más, desaparecen y nada ni nadie es capaz de dar una pista fiable de su posible paradero.

Y aún la angustia es mayor cuando dejas de tener la esperanza de que esa persona sigue con vida: La mayoría de ellos, no corren esa misma suerte.

Y hay tantos casos, tanta incertidumbre…pueblos enteros que buscan, colaboración policial, forenses, detectives, médiums, llamadas telefónicas, cartas sin remite, iluminados…pero siguen sin aparecer, y si lo hacen, ya sabemos en que lamentable estado y en que penosas circunstancias lo hacen.

Ojalá que nadie de nosotros, tenga que pasar por esa terrible situación.

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