Tema jugoso, ciertamente, y para hablar largo y tendido. He leído muchas cosas, anécdotas, situaciones, pero la opnión personal, es la que más vale. Es esa en donde dejas de ser Reina para ser “Cruella de Vil“.

Conocemos a alguien, nos ilusionamos y nos enamoramos, nos sentimos tocar el cielo con las manos, nos sentimos únicas. Pero como toda bonita película junto con el chico en cuestión,  viene “su familia“, esa que no se elige, se hereda, y no queda otra mas que aceptarla. ( U no).

Sólo sabemos unos de otros por lo que nuestra pareja  nos cuenta, es el típico intermediario, quien nos adora y es adorado, el “dulce postre” por quien empieza la lucha y el afán de poder.

Una vez que nos casamos o nos vamos a vivir juntos, comienza la típica critica, que no conocimos como ellas (nuestra suegra), que no los atendemos, que esto, que lo otro que…y un largo etcétera.

Pasamos a ser las malas de la película, las intrusas que robamos el tesoro preciado, aquellas que pervertimos al niño mimado, somos “esa”.

Y eso puede llegar a ser desastroso para nosotras porque entraremos en una lucha sin cuartel por tener la posesión del preciado bien: él.

Todo el tiempo nos sentiremos criticadas y por supuesto, desacreditadas, por el simple hecho de querer formar un hogar. Habrá intrusiones, nos revisaran la casa, que si planchamos que si no, que como hacemos tal o cual cosa, en fin, somos lo peor del mundo…

Ya ni hablar de las hermanas de ellos!!! Serán peores y diferentes: todo reside en los celos y la envidia. Ya de nosotras depende con que inteligencia sepamos torearlas y que asomen poquito las narices…

Y nosotras, las que ejercemos de nueras, pues la cosa funciona de esta manera:

Todo va de maravilla hasta el dia del gran evento, la presentación oficial: nos lloveran todo tipo de preguntas, al principio la imagen para la primera impresión es fundamental, pero roto el hielo comienza el interrogatorio, saber de ella todo el nivel socio cultural , de que trabaja, que hace en el tiempo libre, y ojo si la niña es de distinta región (catalana en mi caso), porque los valores étnicos entran para exámen….

Obviamente parecemos cándidas, dulces y cariñosas al principio, pero en el momento de vivir juntos, la convivencia saca a relucir lo peor de nosotras, a adueñarnos totalmente del capital comun, a ser mas agrias y menos comprensivas, asi que la inocente “noviecita” se transforma en una futura viuda negra…

belle2

Anuncios