A qué resulta tentador? Pero y si os dijiera que cada uno de esos deliciosos pastelitos  que veis en la pastelería …tienen casi mil calorías? Os apetecerían menos? A mí tampoco y es normal.

Todos queremos cosas que sabemos que nos perjudican, todos tenemos peligrosas fascinaciones y obsesiones malsanas…Algunas son más difíciles de explicar que otras.

La mayoría sabemos cómo controlar nuestros impulsos: Utilizamos la fuerza de voluntad para ahuyentar nuestros más oscuros instintos.

Por desgracia para muchos, la fuerza de voluntad no es suficiente.

Los “Cantos de Sirena” de nuestras propias obsesiones son demasiado difíciles de resistir.

Aquello que queríamos, se convierte en algo necesario. Nuestra obsesión se convierte en adicción.

Un día nos damos cuenta de que perseguir lo que más queremos en la vida, nos ha dejado sin vida.

Al final nuestras adicciones siguen ahí: Incluso después de habernos llevado hasta el filo de la muerte ó de habernos guiado a extremos de un horror inimaginable…

AD dixit

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